domingo, 31 de mayo de 2015


Preparación para la Confesión


confession image

¿Qué es el Sacramento de la Penitencia (Reconciliación)?

La Penitencia es el Sacramento en el cual los pecados hechos después del bautismo son perdonados. Es un Sacramento para sanar las heridas ocasionadas por pecado. También debería enseñarnos como evitar todo pecado. Este (San Juan 20:21) (San Mateo 16:18) por medio los sacerdotes.

Oración antes de la Confesión

Oh, Espíritu Santo, fuente de toda luz, ven a mi presencia y concédeme hacer una buena confesión. Ilumíname, y ayúdame a ver mis pecados, porque un día tendré que reconocerlos ante el tribunal de Cristo. Que pueda recordar lo mal que he hecho, y lo bien que he dejado de hacer. Concédeme, además, dolor de corazón por mis pecados, y la gracia de una confesión sincera, para que yo pueda ser perdonado y sea llevado a Tu eterna amistad. María, Madre mía, ruega por mí, para que yo haga una buena confesión. (Ave María, 3 veces)

EXAMEN DE CONCIENCIA



Los Diez Mandamientos



1) Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas. Yo, el Señor, soy tu Dios. No habrá para ti otros dioses delante de mí.

El primer mandamiento prohíbe adorar a los dioses falsos, creer en adivinos o en la astrología. Pecamos contra el primer mandamiento cuando reemplazamos a Dios con alguien o alguna cosa, como los deportes, la TV, las personas, los alimentos, las posesiones, el Internet, la radio, el sexo, el alcohol o las drogas. Al no respetar a las personas, lugares y cosas relacionadas especialmente con Dios, por el ateísmo, la herejía y el cisma, por faltar a Misa los domingos y los Días Festivos de Obligación. Incluye también al faltar a aprender las verdades de Dios y salir de la Iglesia Católica de Dios (cuando hemos creído que es completamente fiel en enseñar las verdades de Dios a todos los hombres como Su plan de salvación). Demostramos gran honor al nombre de Dios cuando lo invocamos con reverencia en nuestras oraciones y cuando lo adoramos.

2) No tomarás el nombre de Dios en vano.

El segundo mandamiento prohíbe todos los juramentos falsos, imprudentes, innecesarios e injustos; la blasfemia, maldiciones, y palabras profanas (por ej. malas palabras, groserías y maldecir el Santo Nombre de Dios).

3) Santificarás las fiestas. Recuerda el día del sábado para santificarlo.

El tercer mandamiento nos obliga escuchar la Misa los domingos y los Días Festivos de Obligación y prohíbe todo trabajo innecesario y servil los domingos. Al descansar de nuestro trabajo normal, es más fácil reunirnos con la familia y con otros cristianos para celebrar el domingo.

4) Honra a tu padre y a tu madre.

El cuarto mandamiento prohíbe toda la desobediencia, desprecio y terquedad en contra de nuestros padres o superiores legales, (por ej. replicar a nuestros padres y a profesores, ser desobediente con toda autoridad a menos que haya pecado implicado). Demostramos amor a nuestros semejantes cuando obedecemos a las autoridades legales, ya sean del país, de la sociedad civil, o de la Iglesia. Aun la autoridad del gobierno civil viene de Dios. San Pablo escribió: “Todos deben someterse a las autoridades constituidas, porque no hay autoridad que no provenga de Dios y las que existen han sido establecidas por El. En consecuencia, el que resiste a la autoridad se opone al orden establecido por Dios, atrayendo sobre sí la condenación.” (Romanos 13:1-2).

5) No matarás.

El quinto mandamiento prohíbe todo el asesinato deliberado, lucha, cólera, odio, venganza, mal ejemplo, aborto y anticonceptivos ilegales. Cristo vino para darnos la vida, no para quitarla. Todos los seguidores de Cristo deben de oponerse a lo que tiene tendencia a destruir o a abusar la vida humana: asesinato, suicidio, aborto, eutanasia, abuso de las drogas, embriaguez, peleas y cólera. “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida.” (1 Juan 3:15)

6) No cometerás adulterio.




7) No robarás.

Pecamos al ser indiferentes hacia las necesidades de los demás, al violar los derechos de otros, al robar, al dañar deliberadamente la reputación o la propiedad de los demás, al hacer trampa, engañar, en no pagar las deudas, o al discriminar sin justificación a alguien.

8) No levantarás falsos testimonios, ni mentirás.

El octavo mandamiento prohíbe todo el juicio imprudente, difamación, chisme, y las mentiras. Exagerar los defectos de otros, inventar cuentos sobre alguien o dañar la reputación de alguna persona, todos son pecados contra el octavo mandamiento. “Que no injurien a nadie y sean amantes de la paz, que sean benévolos y demuestren una gran humildad con todos los hombres.” (Tito 3:2)

9) No codiciarás la mujer de tu prójimo.

Los mandamientos sexto y noveno prohíben los pensamientos o deseos impuros hacia el marido o la esposa de otra persona; toda impureza y toda falta de modestia al hablar, miradas, pensamientos, diversiones amorales, acciones, o la ropa que lleva puesta. El uso de la facultad sexual es un derecho y privilegio de los que están legalmente casados. Por lo tanto, el adulterio, la fornicación (tener relaciones sexuales antes del casamiento), la masturbación, la pornografía, la diversión indecente, los actos de impureza y un deseo completamente deliberado de cometer estos actos esta seriamente mal y es pecado contra el sexto y el noveno mandamiento. “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” (San Mateo 5: 27-28)

10) No codiciarás los bienes de tu prójimo.

El décimo mandamiento prohíbe todos los deseos de quitar o quedarse ilícitamente lo que pertenece a otro. Todos los bienes de este mundo vienen del buen Dios. El ha puesto suficientes bienes a la disposición de la humanidad. Los bienes materiales que Dios nos da no son para nosotros solos, El nos los dio para que sean compartidos con los más necesitados, especialmente los desamparados. Otros pecados contra el décimo mandamiento son - el fraude, dañar la propiedad de otros, no pagar deudas, no hacer un esfuerzo de encontrar al dueño de algo que usted encontró, privar a un trabajador de salario justo, malgastar el tiempo y el dinero, privar a la familia del dinero necesitado, perdiéndolo en el juego, bebida y toda clase de necesidades absurdas.

Los Siete Pecados Cardinales

Son el orgullo, la codicia, la lujuria, la cólera, la glotonería, la envidia y la pereza.

¿Qué es necesario hacer una buena confesión?

A) Examinar la conciencia.
B) Confesar todos pecados, aun los pecados veniales.
C) Dolor del pecado (el deseo de no cometer jamás el mismo pecado).
D) Firme resolución de nunca más ofender a Dios.
E) Confesar nuestros pecados al sacerdote. (Diga todos los pecados mortales que usted ha cometido y cuántas veces lo ha hecho que pueda recordar).
F) Decir la penitencia que el sacerdote nos da.

Método de Confesarse

Entre en el confesionario, comience con la señal de la cruz, con una voz baja moderada, diga: Bendígame Padre porque he pecado. Confieso al Dios todopoderoso, y a usted Padre. Hace (cuanto tiempo) que no voy a confesarme.
Confiese todos sus pecados. Escuche el sacerdote, conteste a todas las preguntas. Preste atención a la penitencia que el le da. Mientras que el sacerdote recita la Absolución, diga su Acto de Contrición. El sacerdote dirá: “Vete, y no peques más.”

Acto de Contrición

Oh Dios Mío, estoy sinceramente arrepentido de haberte ofendido, porque temo la pérdida del cielo y la pena del infierno, pero sobretodo porque te he ofendido, Tú que eres infinitamente bueno y mereces todo mi amor. Resuelvo firmemente, con la ayuda de Tu gracia, confesar mis pecados, cumplir la penitencia y enmendar mi vida. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario